Vituperios por el Nombre


“Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.
Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.”  (1 Pedro 4:14-16)

Por el Nombre de Cristo:

¿Te han difamado y querido afectar tu reputación mintiendo?

¿Han atacado tu fe con palabras tratando de llenarte la cabeza de argumentos y citas y lecturas tratando de desacreditar tu esperanza?

Por el Nombre de Cristo:

¿Alguna vez has vivido un acoso tal que te sientes como un animalito al que el cazador no da tregua?
¿Te han molestado porque eres cristiano?
¿Te han despreciado, censurado y criticado por ser creyente?
¿Te han obligado a que des explicaciones autoritariamente?
¿Te han hecho sentir en algún momento como si estuvieras cometiendo un crimen por creer en Cristo?
¿Te han humillado y deshonrado con algo que te hayan dicho o hecho y te sentiste avergonzado?

Entonces has sufrido vituperios por el Nombre. Y aunque suene contradictorio, estas son
grandes noticias.

Somos bienaventurados si esto nos ocurre. Somos supremamente bendecidos.
Cuando nos pasan estas cosas de algo puedes estar completamente seguro, el Espíritu glorioso de nuestro Dios reposa sobre ti. El está contigo engrandeciendo tu dignidad.

Podemos sentir vergüenza por muchas cosas pero nunca, jamás por ser un seguidor de Cristo.

“¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis, sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;”
(1 Pedro 3:13-15)

1. Si sigues el bien ¿quién podrá hacerte daño?

2. Si alguna cosa padeces por causa de la justicia, eres bienaventurado.

3.No te amedrentes ni te conturbes por temor a los que calumnian tu conducta.

4.Santifica y honra a Dios en tu corazón

5. Debes estar siempre preparado para presentar defensa... Esto, ante aquellos que te demanden razón de la esperanza que hay en ti.

ok... Entonces vamos en orden

1. Siendo imitadores de Cristo, cumpliendo lo que Dios nos pide y continuamos obedeciendo. El resultado de lo que se producirá en nosotros serán buenas cosas... Será hacer lo bueno. De esta manera nadie, ninguna persona ni nada puede herirnos ni lastimarnos. No debes permitir que te irriten ni que te enfurezcan. Pueden darte grandes motivos y te puede doler. Pero el Señor está contigo y te respalda...

entonces...
2. Si llegas a sufrir o padecer y tienes dolor por causa de hacer lo bueno, eres supremamente bendecido... A Dios le agrada que permanezcas y él te engrandecerá en los padecimientos. Así cuando pasen estas cosas debes sentirte dichoso, porque sabrás que Dios hará que salgas bien librado...

Por lo tanto...
3. No debes tener miedo ni temblar ante las calumnias de nadie. Por miedo a quienes te pueden difamar no debes perturbarte, ni inquietarte. Dios va delante de ti y él te libra.

Lo que tienes que hacer cuando esto pase es...
4. Santificar a Dios. Reconocerlo en todo, ofrecerle todo, dedicarte a sus cosas... consagrarlo, apartarte para él.
¡Venerarlo! esto es, respetar en sumo grado a nuestro Señor por quién es él; Santo, Digno, Virtuoso...
Esto tiene que ser con todo tu corazón y pensamientos. Con toda tu mente y todos tus sentimientos. Esto debe estar en el y ahí poner tus ojos y tu esperanza...

Por esto es importante que...
5. Estés preparado, fortalecido en ánimo y sabiduría con la Palabra de Dios, para atacar; pero lleno de fe para defenderte. Revestido con humildad y con temor a Dios si es que alguien pide o demanda razones de tu esperanza. Van a poner en tela de juicio todo lo que digas, van a criticar tu confianza y expectación y por esto tu fe debe ser fuerte, para defender tu esperanza.

"La fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios"

Mientras que...
6. Hagas lo bueno, tu conciencia está tranquila... No hay nada como llegar ante la presencia de Dios con las manos limpias, libre de la esclavitud del pecado. De esta forma, el que murmure o difame o traicione; si alguien te señala como criminal o hacedor del mal, serán avergonzados, sentirán bochornos y no tendrán honra... todo lo contrario.Tu manera de vivir puede cerrarle la boca a los enemigos de la cruz y a los enemigos de los que seguimos a Cristo.

Todo lo anterior tiene que ser con los ojos puestos en nuestro Dios y Rey.
Jesucristo puede, él es el que produce lo bueno en nosotros...

Nuevamente vendrán dificultades, nuestra fe volverá a ser probada. Así que necesitamos estar nutridos y fortalecidos por la Palabra de Dios. Y no debemos tener miedo. Dios es quien va delante de nosotros y él es quien nos libra.